Presentes en la entrega del premio Daniel Carasso

La ganadora del premio Daniel Carasso de 2017, Jane Battersby (derecha) junto a la presidenta de APAE, Lourdes Zuriaga (izquierda).

La ganadora del premio Daniel Carasso de 2017, Jane Battersby (derecha) junto a la presidenta de APAE, Lourdes Zuriaga (izquierda).

La presidenta de APAE, Lourdes Zuriaga, ha acudido a Valencia a la entrega del premio Daniel Carasso, que en su edición de 2017 ha recaído en Jane Battersby, geógrafa de la Universidad de Ciudad del Cabo, por el proyecto “Consuming Human Poverty” en el que se ha hecho una definición de las zonas urbanas sudafricanas y su relación con el consumo de alimentos. Este trabajo aborda la evolución de la alimentación de las personas que acuden a los suburbios de las grandes ciudades desde las zonas rurales y los cambios que se están produciendo en los hábitos de consumo.
En una entrevista mantenida con Lourdes Zuriaga, Jane Battersby ha destacado que en Sudáfrica, a pesar de disponer de materias primas de primera calidad (con una producción similar a la de la los países de la Dieta Mediterránea) éstas no llegan a la población autóctona con bajos ingresos. Ello se debe a que gran parte de esos productos se destinan a la exportación, lo que hace que suba su precio y no sea asequible para estas clases bajas.
Otro de los problemas que ha abordado la premiada es que la población con bajos ingresos no tiene acceso al almacenamiento de alimentos en neveras. Ello les obliga a realizar una compra de alimentos diaria, con lo que ello supone en cuestión de recursos, tiempo y dinero.

Jane Battersby (izquierda) recibe el premio Daniel Carasso 2017 de manos de la presidenta de la Fundación Daniel Carasso, Marina Nahmias (derecha)

Jane Battersby (izquierda) recibe el premio Daniel Carasso 2017 de manos de la presidenta de la Fundación Daniel Carasso, Marina Nahmias (derecha)

Paralelamente, esta población se ve obligada en muchos casos a acceder a alimentos en puestos callejeros, caracterizados por ofrecer alimentos basados en frituras (principalmente con aceite de girasol). De hecho, las pocas frutas que consumen (debido a la escasez de almacenamiento) son fritas, con lo cual pierden vitaminas y se convierten en alimentos grasos. La consecuencia de todo esto es población infantil con bajo peso y adultos con obesidad.

Jane Battersby afirma además que es necesaria una coordinación con las administraciones locales para trabajar de cara a ofrecer una mejor alimentación a la población, lo cual redundaría en una mejor calidad de vida. La investigadora también ha hablado del papel de los medios de comunicación, fundamentales según ella, para concienciar sobre alimentación sana e interpelar a los políticos en el incumplimiento de sus promesas.
Por último Battersby ha hablado de la importancia del respeto al medio ambiente en el proceso de obtención de alimentos puesto que, según ella, si no hay orden en el crecimiento global, no habrá alimentos para todos.

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